J.P. Morgan: Mi villano favorito, o cómo Edison iluminó Nueva York

 

Hoy aprendí que detrás del financiamiento del proyecto de Thomas Alva Edison para iluminar Nueva York estuvo ni más ni menos que el querido y adorado (apaguen sus detectores de sarcasmo, si no quieren que exploten) J.P. Morgan.

Me parece hasta la fecha fantástico lo que Edison tuvo que hacer para lograr que estuviera una bombilla en nuestros hogares. Francamente me molesta un poco que en últimas fechas se empeñen en menospreciar el enorme trabajo que tuvo que hacer para lograr un proyecto de tal magnitud, favoreciendo a Tesla, que si bien fue increíblemente inteligente también, se mostró indiferente en lograr llevar ese proyecto a nivel masivo y de la misma manera. Por supuesto, muchas otras cosas influyen, pero Edison estaba muy preocupado por lograr que iluminar con bombilla incandescente los hogares fuera más efectivo que la tecnología disponible hasta el momento: La lámpara de queroseno. Aparentemente, mientras que la lámpara de queroseno iluminaba por cinco horas un hogar con el trabajo de un día de un hogar promedio, la bombilla eléctrica ilumina 20,000 horas con el equivalente al mismo tiempo de trabajo humano. En épocas primitivas, un día de trabajo traería el equivalente en trabajo para la creación de luz para iluminar la noche de 10 minutos, así ha mejorado la eficiencia de nuestro estilo de vida.

Volviendo al tema, inventar la bombilla era un experimento inútil si no se creaba la infraestructura para llevar la energía eléctrica a los lugares en los que se demanda y lo primero que había que hacer era crear un generador. Edison encontró la inversión para que esto fuera posible. Hay que recordar que era un concepto nuevo hasta el momento, invertir en algo que no se sabía si tendría demanda (por supuesto, ahora no podemos vivir sin electricidad, pero en su momento lo hacían, por lo que la duda era razonable). ¿Quienes financiaron el proyecto? J.P. Morgan. De hecho, Edison no estuvo en el lugar en el que estaba el generador cuando fue inaugurado y encendido por vez primera. En ese momento se encontraba, por supuesto, en las oficinas de J.P. Morgan. Fue ahí donde encendieron la bombilla por vez primera, con electricidad transmitida desde el generador en el que habían invertido.

Si, el sistema financiero es imperfecto. Si, los bancos prestan dinero que no tienen, pero esa es la manera en la que funcionan. Es la manera en que proyectos descabellados pueden llevarse a acabo y en que la ciencia avanza más rápido, para el beneficio de todos nosotros. Es gracias a este tipo de cosas, como la luz nocturna o sistemas financieros, que podemos disfrutar de grandes comodidades sin preocupaciones, por relativamente muy poco esfuerzo.

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Por qué estoy a favor del salario mínimo

Hace poco escribí un post comentando los puntos por los que estaba en contra. No he cambiado de opinión en ellos, pero creo que es justo poner en la balanza ambos puntos de vista.

Primero me gustaría aclarar una definición que los economistas tienen muy clara pero fuera del gremio no se habla mucho: Salario nominal vs salario real. En pocas palabras, el salario nominal es el número que aparece en los cheques que llegan cada quincena o mes. El salario real es qué tanto puedes comprar con el salario. La medida que los economistas tienen para el salario real es la inflación, que miden con el índice de precios y cotizaciones. Este índice “amarra” un conjunto de bienes y mide que tanto ha subido o bajado su precio.

Una razón por la que habría que estar a favor de la subida del salario mínimo está en que el salario real o bien, el poder adquisitivo ha caído muchísimo en los últimos años. Los aumentos de la inflación han sido más veloces que los del salario, por lo que, aprovechando una relativa estabilidad (y un periodo recesivo) se puede hacer el aumento sin riesgos.

Un argumento en contra es que los salarios mínimos no importan de todos modos, es el mercado el que determina los precios del mercado laboral. Pero en México aparentemente hay quienes incluso ganan menos del salario mínimo (si, a mi también se me cayó la quijada cuando lo supe). Hay países que no cuentan con medidas de salario mínimo, pero no se que tan comparables sean. El caso es que aparentemente, en México la desigualdad podría ser aún mayor sin esta medida [cita requerida].

PS: Estoy a propósito evitando los comentarios de que estaría a favor del salario mínimo por que me vendría bien un aumento, o lo que sea. Creo que ya mucho se ve eso en comentarios desinformados. En economía hay tantos casos de consecuencias adversas, que ni siquiera me siento el adecuado para informar que eso sería bueno para quién.

Dios si está bien muerto, Robin Williams no tanto

Tal vez la única razón por la que aceptaría que Dios no está muerto, es que nunca ha existido para empezar. Tal vez incluso me gustaría indagar en de qué dios estamos hablando, siendo que hay tantos, y qué queremos decir por muerto.

Si en el contexto de religión decimos que un dios se mantiene vivo mientras existan fieles a él, entonces podemos decir que el dios de la mitología judeo-cristiana está bien vivo, mientras que Zeus ya estiró la pata desde hace mucho (o no?). Incluso podríamos atrevernos a decir que, está tan vivo que afecta realmente a las vidas de millones de personas. Esto es verdad, muchos basan tanto su vida en sus creencias que se podría decir que está más vivo que muchas personas cuya existencia no afecta a nadie. Si nuestra existencia se basa en la percepción de los demás, entonces si se trata de un ente muy vivo. De esta manera, también están vivos la mayoría de quienes nos han dejado una huella en nuestro corazón.

Todavía me siento un tanto afectado por la muerte de Robin Williams. Disfruté muchísimo sus películas y siempre me pareció una de las personalidades más agradables de la escena. Una de las películas que más me han gustado de él es la de “Más allá de los sueños“, en esa película dice “Lo que es verdad en nuestras mentes es la verdad, sea que otras personas lo sepan o no”. Robin Williams vive aún en nosotros, en nuestros corazones, cada vez que lo vemos en sus películas podemos volver a convivir con él y su forma de ser. Así también con los autores de nuestros libros favoritos, podemos entrar en sus mentes y obtener sus conocimientos.

Sin embargo no podemos hacer que estas personas sientan nuestro cariño. No podemos hacer que lo perciban y respondan a ello. René Descartes dio en el clavo cuando dijo “Pienso, luego existo”. Es indispensable que para poder decir que existimos lo podamos sentir, vivir, pensar. En otras palabras, no es suficiente para una verdadera existencia que los otros nos imaginen. Una ilusión, aunque sea colectiva sigue siendo una ilusión. El que algún dios afecte la vida de millones de personas no es necesariamente prueba de su existencia si estas afectaciones se pueden dividir y analizar en otros factores distintos, sea el clima o la bondad humana.

Tal vez el lector sienta que estas afirmaciones sean desesperanzadoras, sin embargo, quiero decir que justamente pasa lo contrario. La no-existencia de un cielo y un infierno ni entes sobrenaturales que los gobiernen es lo mejor que nos puede pasar. Significa que todo lo bueno que tenemos como humanidad ha sido gracias a nuestros hermanos, nada ha venido a través de seres extraños. También quiere decir que tenemos que cuidar lo poco que nos toca vivir, que tenemos que amar, vivir, reír, llorar, abrazar y sentir todo lo que podamos en este breve periodo de tiempo, no hay nada más. Todavía queda muchísimo que hacer para hacer de este mundo un lugar mejor, y sobre todo, no estamos protegidos, sólo hemos tenido suerte. Estos pensamientos son suficientes para levantarse en la mañana con una gran actitud hacia la vida, tratando de que todo sea mejor. La responsabilidad es tuya, tu, que estás leyendo esto. A ti te quiero decir que si es que existe un dios, ese eres tu. No hay nadie más arriba que tu en la escala evolutiva. Es tu responsabilidad mejorar todo. Mucha suerte.

Por qué estoy en contra del salario mínimo

Hace tiempo que me dejó de preocupar ser categorizado como neo-lo-que-sea. Para mi, lo único que importa es si estoy usando bien la lógica para llegar a conclusiones que tienen sentido, tomando en cuenta los más puntos de vista como sea posible.

La verdad es que no entiendo bien porqué la insistencia en los salarios mínimos. Me parece, además de todo, una incongruencia que alguien que se diga en contra del sistema abogue por la existencia o incremento de los mismos, y la razón principal por la que creo esto incongruente es que esta medida da más razones para dar poder a los gobiernos, les da excusas para imponer sanciones y regulaciones y por ende, mayor probabilidad de corrupción.

Imaginemos por un minuto que somos un empresario, pequeño o mediano (los más en el país). Digamos que se nos impone que debemos de pagar más a nuestros trabajadores. No sólo eso, sino que como los fondos de pensión y otras amenidades incluidas en los contratos laborales están indizadas con el salario mínimo, todo esto también deberá de aumentar.

¿Sería una exageración decir que la mayoría de las empresas pequeñas viven al día? ¿Que no tienen ganancias? ¿Que si les aumentan el costo de producción vía salarios muchas de ellas morirán? ¿Que las medianas podrían reducir su ganancia a menos que su costo de oportunidad? Tal vez para muchos la solución sería despedir fuerza de trabajo. Otros son más listos, pueden mantener a sus trabajadores, pero tienen que volverse (o mantenerse en) informalidad.

El salario mínimo no es más que una excusa más de un gobierno para mantener justificando su existencia. No conviene a las empresas ni a los trabajadores que se fije un mínimo. Por supuesto, es muy malo que los salarios sean bajos, pero ¿de verdad tiene que fijarse un tope mínimo artificial? Porque uno natural ya existe: si por los costos que me representa ir a trabajar (incluído el costo de oportunidad), hacerlo no me conviene dado el salario, mejor me pongo a lanzar naranjas en la calle o a hacer cualquier otra actividad que me genere más.

Ok, seguro debe haber otra razón por la que deba de pensarse que es lógico: que tal las grandes empresas? ellas no caerían en bancarrota por soportar más salarios y ser grandes hace más difícil caer en la informalidad, cierto?. Lamentablemente el subir los salarios de unos, sube el nivel de salarios general. Pero… ¿eso no es bueno? Después de todo, logramos subir los salarios sin afectar a nadie (digamos que de alguna manera logramos que los pequeños y medianos salieran inmunes). Pero ahora la gente puede gastar más, y lo más seguro es que lo hará. Los economistas tenemos un término para determinar por cada peso ganado cuánto más destinará al consumo y cuánto al salario. El punto es que con más dinero fluyendo en la economía, el precio de este se tiende a la baja, es decir: hay inflación. Y tiene sentido, pensando como oferente de algún bien, si ves que el demandante tiene más dinero que gastar intentarás venderle más caro y como demandante, si tienes más dinero que gastar hay cierta probabilidad de que estés dispuesto a aceptar el precio. Al final el aumento de salario que te dieron no sirvió para nada, pues acabarás comprando exactamente lo mismo que comprabas con el anterior sueldo. Excepto que ahora el gobierno tiene más excusas para meterse contigo y tu bolsillo. Y si, esto es algo malo.

Contra Peña Nieto y “sus reformas” por todas las razones equivocadas

No creo que el actual presidente de México pase a la historia como el gran reformador. No creo que sea el mejor presidente que ha tenido México y sinceramente, yo no voté por él y si hoy lo pudiera hacer volvería a votar por cualquier otro, no he cambiado mi opinión.

La razón más importante por la que estoy en desacuerdo no es por las reformas, ni siquiera me interesa que sea un iletrado (el sistema nunca pidió como requisito que tuviera una gran cultura y educación, así que en cierta manera, es una falla que tenemos que remediar). Mi motivo principal es porque el partido que él encabeza es un monopolista. Porque creo que aún es importante diluir su poder, pues la forma en la que lo concentra es una invitación a la corrupción.

Trato con frecuencia a los políticos como si fueran una especie subhumana, de la cual se debe esperar las peores vilezas, pero hay que cuidarnos, cualquiera de nosotros podría volverse igual. Los que se oponen a ese partido tienen el mismo sistema de incentivos, sólo tienen condiciones iniciales distintas.

Esta fuerza opositora, por lo tanto, juega con las reglas de la política, usa una retórica estudiada que sabe atraerá a segmentos de la población, pero no por eso los argumentos por los que están en contra de EPN y su gobierno son los mejores, los correctos ni tampoco significa que estén dispuestos a cumplirlos (léase inconsistencia dinámica).

El hecho de que esté en contra de un gobierno, no quiere decir que deba de hacer caso a todas las opiniones de quienes estén en contra también, a veces las ideas detrás son llanamente idiotas.

Por ejemplo la reforma energética, que fuera de lo que ya se lee en otros medios, a mi parecer tiene una enorme ventaja sobre el sistema actual: los ánimos de mantener vigilancia sobre las empresas que entren a explotar podrían ser mayores que la vigilancia que se tenía de la siempre corrupta Pemex. Eso es un avance, y con algo de suerte las promesas de la explotación también nos podría dar beneficios económicos.

Otro ejemplo son los gasolinazos. Yo los odio a un nivel personal, pero a nivel profesional supongo que está bien tener un incentivo para reducir el tráfico (más efectivo que el idiota hoy no circula ) a la vez que se libera la carga por los subsidios.

Y hablando de cargas tributarias, me molesta que no se haya hecho gran trifulca por la adquisición de pasivos de Pemex. Que diablos pasó?? Porqué no les indigna?? Mi teoría es que la izquierda no podía reclamar porque habría sido doble discurso (el precio de adoptar pendejadas de ideología).

Sobre la reforma hacendaria no se lo suficiente al día de hoy para opinar, pero supongo que en esa si hay motivos para ponernos máscaras de Guy Fawkes y gritarle a Videgaray.