Tres puntos contra la campaña del emprendurismo glamoroso

Hasta la fecha me sigo preguntando por qué siguen saliendo personas que publican y hablan de crear un negocio propio como si fuera una actividad glamorosa, como si el cometer errores fuera fabuloso y todas las peripecias quedan romantizadas en el imaginario popular.

No estoy de acuerdo con esta forma de ver el asunto. Aunque tal vez ayuda a incrementar el espíritu emprendedor (me gustaría ver datos al respecto que confirmen esto), lo hacen de una manera en la que el emprendedor se lanza “a valor mexicano”. Y por supuesto, yo fui uno de quienes lo hicieron de esta manera, por lo que la experiencia con la que cuento ha sido con duros golpes. Estos golpes habrían sido menores de haber sido prevenido con anterioridad por los mismos textos que me incitaban a sólo tomar el riesgo.

Sería interesante saber si en realidad este tipo de información hace que el emprendimiento efectivo sea mayor. Le he llamado “emprendimiento efectivo”-a falta del conocimiento sobre un nombre oficial -al porcentaje de empresas que logran consolidarse. Eso de “consolidarse” es una pregunta un tanto truculenta, la mayoría toma como métrica el que pase de 2 o 5 años operando. Una métrica más cualitativa que cuantitativa sería que cumpla con los objetivos por los que fue creado, que explícita o implícitamente suelen incluir la ganancia de los accionistas.

Sin embargo en el imaginario popular parece viral la actitud de que hay algo que cautiva la imaginación en emprender. Además, tanta publicidad al respecto lo hacen ver como algo sin lo cual eres uno más del montón, cosa que no debería de ser así, hay personas que están hechas para crear negocio propio y otras que no.

1.- Emprender no es Gamoroso. Por mucho que lo romanticen, el emprender requiere de mucho esfuerzo, desvelos y sacrificios. Todo esto suena mejor en tiempo pasado, cuando ya no tienes que pasar por ello, pero en el momento es tan horrible que mucha gente no está dispuesta en realidad a sufrirlo.

2.- Emprender es natural. No es algo del otro mundo, en verdad!. La mayoría de los proyectos en los que he emprendido se han desplegado de manera natural, la intención no era convertirme en dueño de una empresa, sino llevar a a cabo el proyecto, cumplir la misión, alcanzar el objetivo. Todos hacemos eso diariamente, sólo que algunos proyectos requieren más sacrificios que otros. No debería ser algo por lo que nos debamos sentir ansiosos (tengo x años y no he emprendido, como los adolescentes ansiosos por perder la virginidad)

3.- No querer ser emprendedor está bien. Si Schumpeter viera cómo se habla del emprendedor en estos días se volvería a morir. La labor del emprendedor es prácticamente la que origina el crecimiento económico -sobresimplificándolo, espero y me disculpe -y no todos toman ese papel ni pueden ser juzgados como cobardes por ello. En la naturaleza la biodiversidad es indispensable, si alguna especie fuera extinta el equilibrio se perdería -desconozco si las curvas de oferta y demanda se desplacen rápidamente a un nuevo equilibrio. Otra analogía es la del cuerpo humano. Alguien puede argumentar que el órgano más importante es el cerebro o el corazón, pero apuesto a que nadie puede llegar a ser funcional sin intestino delgado. Todos los órganos en el sistema son importantes (excepto tal vez el apéndice, residuo de la evolución).

El punto 2 y el 3 tienen una interesante contradicción intencional. Dejo al lector las conclusiones al respecto.

#Hashtags

Siento el deber moral de hacer un post que sirva como apoyo para el uso de los hashtags. No me siento obligado, sin embargo, a dar una historia verídica de los mismos.

Los hashtags incursionaron a las redes sociales con Twitter. El colocar un hashtag en un tuit hacía que, aún cuando los posts no fueran mayores a 140 caracteres, pudieras como usuario buscar más información al respecto de cierto evento o situación con facilidad. Cuando yo entré a Twitter por vez primera en 2009, había en México Trending Topics (o temas del momento) tales como #martesdechucknorris, #miércolesdemelonymelames o #juevesdelibros, que juntaban justamente la temática de la que hablaban. Regularmente en ese entonces se ponían los hashtags con la intención de conjuntar a exponentes de un tema en particular y fue de esta manera que encontré a los usuarios de esta red social en mi ciudad en que entonces radicaba (#Durango).

Luego llegaron otros servicios que también hicieron uso del hashtag, como instagram hasta el día de hoy, que los hashtags se pueden usar también en Facebook.

A decir verdad, si era ya un poco molesto ver hashtags en Facebook cuando no servían para nada, ahora es el doble ver que se le usan mal. Es un tipo de molestia parecida a la que mencionan en la Revista Chilango de los Geek. Es como ver a alguien usar google como navegador (existe Chrome, que ayuda a usar el navegador como Google, pero viceversa es desesperante) o ver que se utiliza el puntero para dar scroll cuando existe la ruedita. 

¿Por qué digo que se usan mal? He visto posts en los que, por lo que puedo adivinar, creo que lo están usando como una forma de resaltar palabras. Y no está mal, probablemente los diseñadores son quienes han hecho mal las cosas hasta el momento, pero el poner #pizza, #amor, #tequiero es algo que no tiene mucho sentido si lo piensas.

Imagina la situación en la que tus amigos quieran dar click al hashtag #amor. Los posts que van a salir en ese hashtag son de personas random que subieron sus fotos de lo que pudieran considerar que va con la palabra. Son cosas que en general no interesan a nadie más que a tu círculo de amigos, ¡Y lo estás publicando para que todo quien de click lo vea!.

Obvio también existen los buenos ejemplos, y quienes manejan una página pueden tomar nota. Si existe un evento o si se está hablando de un tema en común, los hashtags son una excelente herramienta (incluso en Facebook… sobre todo en Facebook). Por ejemplo, en Durango mientras escribo estas líneas está la Feria Nacional del estado, la #FENADU.

Si los usuarios de redes se acostumbran a usar el hashtag #FENADU en sus tuits y publicaciones, la probabilidad de incidencia (de que alguien de click al hashtag) aumenta dramáticamente, y si tu empresa participa de algún modo en este evento y hace uso de #FENADU, el que un usuario de click al hashtag lo llevará a leer tu propuesta. De ahí ya depende de lo interesante que hayas hecho tu publicación.